Jueves 6 de noviembre de 2025
Delirium en pacientes hospitalizados: un gran problema que no pasa desapercibido en el Hospital de Quilpué
Equipo de geriatría implementó programa de prevención y manejo de este cuadro agudo en pacientes mayores con todo el equipo de salud.

El Hospital de Quilpué, a través de su equipo de Geriatría, implementó un programa de prevención y manejo del delirium en personas mayores hospitalizadas, una iniciativa que busca fortalecer la atención integral y segura de los pacientes mayores durante su hospitalización, reduciendo complicaciones, pérdida funcional y riesgo de mortalidad asociados a este cuadro.
El delirium es un síndrome frecuente en los adultos mayores hospitalizados, caracterizado por una alteración aguda de la atención y el pensamiento, que puede acompañarse de desorientación y fluctuaciones del nivel de conciencia. Según explica la Dra. María Inés Becerra, geriatra del establecimiento, “es un cuadro de inicio agudo, que se caracteriza por una alteración de la atención con un pensamiento desorganizado, y que va fluctuando durante el día. Es muy frecuente en personas mayores hospitalizadas, que presentan un cambio respecto a cómo eran previamente”.
Las cifras internacionales son claras: el delirium puede afectar hasta un 30% de los pacientes hospitalizados en salas de medicina, un 40% en cirugía, y hasta un 60% en unidades de cuidados intensivos. Su impacto es profundo, ya que aumenta la mortalidad, prolonga la hospitalización y puede llevar a una pérdida significativa de autonomía.
Conscientes de este desafío, los doctores María Inés Becerra y Eduardo Briceño, médicos geriatras del Hospital de Quilpué, desarrollaron un protocolo institucional orientado a prevenir el delirium mediante acciones simples, coordinadas y transversales a todo el equipo de salud.
“El delirium muchas veces pasa desapercibido, sobre todo el tipo hipoactivo, cuando el paciente está muy tranquilo o somnoliento, y ese es el más peligroso. Por eso, estamos promoviendo que todo el equipo de salud lo identifique como una verdadera falla cerebral aguda, tan importante como una falla respiratoria o cardíaca”, destaca el Dr. Briceño.
Capacitación y trabajo en equipo

El programa contempla capacitaciones semestrales dirigidas a equipos médicos, de enfermería, técnicos, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y otros profesionales del hospital. El objetivo es que todos manejen un lenguaje común y sepan aplicar las medidas preventivas de manera coordinada.
Entre las acciones preventivas que se están difundiendo se incluyen medidas sencillas pero de gran impacto:
- Favorecer la hidratación, asegurando que el paciente tenga acceso al agua o una vía alternativa si es necesario.
- Corregir déficits sensoriales, garantizando que las personas mayores cuenten con sus lentes o audífonos durante la hospitalización.
- Promover la movilidad, evitando el reposo absoluto y fomentando la deambulación segura con apoyo del equipo de kinesiología.
- Mantener el tránsito intestinal regular y promover un ciclo sueño-vigilia adecuado, ajustando horarios de medicamentos y reduciendo ruidos nocturnos.
- Estimular la orientación y acompañamiento familiar, mediante relojes, calendarios y apoyo en momentos clave como la alimentación.
“Si logramos aplicar estas medidas en 19 pacientes, podemos prevenir un caso de delirium. Son acciones simples que cambian el pronóstico y la calidad de vida de las personas mayores hospitalizadas”, agrega la Dra. Becerra.
Enfoque institucional
A través de la implementación del protocolo, capacitaciones y motivación de todo el equipo, el Hospital de Quilpué avanza hacia un modelo de atención centrado en la persona mayor, donde la prevención y la coordinación interdisciplinaria son clave. El protocolo incluye la identificación diaria de pacientes con riesgo de delirium, el uso de check-list clínicos, infografías educativas para los equipos, y la incorporación de elementos estandarizados como relojes y calendarios en las salas.
“Ya tenemos la prevalencia previa y vamos a medir el efecto de la implementación del protocolo. Algunos servicios ya comenzaron a aplicarlo con muy buenos resultados iniciales”, explica la Dra. Becerra, quien junto al Dr. Briceño lidera esta iniciativa que tiene su fortaleza en el trabajo conjunto con todo el equipo de salud en una atención segura, humanizada y basada en la evidencia.


